Pulso a la soledad



En esta ocasión, Sendoa Cardoso (Bilbo, 1990) y Eneko Sagardoy (Durango, 1994)  se saludan por teléfono, algo que ya no se hace extraño en estado de alarma. Después del confinamiento el artificio es ahora casi una extensión del cuerpo, si no lo era ya antes…. Una distracción constante, y que en ocasiones se ha convertido en algo indispensable. Tanto como las redes sociales. Y, ¡qué decir de la soledad! Hay quien la degusta incansablemente, y otros que no pueden ni mirarla. 
Son reflexiones que nutren en el cortometraje SOLO. Intenso, sincero y con una estética muy cuidada que se asemeja a un spot publicitario. Es una píldora que parece hecha a medida en estos tiempos tan extraños, pero que en definitiva no es más que un reflejo de nuestra forma de vivir. 
¿Cómo sentís la soledad?
Sendoa Cardoso: Entiendo la soledad como una contradicción. Me gusta estar solo, pero a la vez me encuentro muchas veces distraído en cosas que no me aportan en vez de estar aprovechando esos momentos. 
Eneko Sagardoy: Cuando leí el tratamiento del corto me veía auto críticamente pensando en qué nivel de distracción y alineación es a la que estamos sometidos. Por mucho que reflexionemos siempre volvemos al teléfono o a otras distracciones. Es percibido como lo oscuro y lo dañino, pero quizás ciertamente es lo más difícil de disfrutar pero también lo que nos salva. 
¿Ha cambiado el confinamiento esta percepción? 
E: Me he aguantado bastante, me ha venido bien este retiro. Paso mucho tiempo solo y disfruto mucho. En este aspecto, me ha quitado mucho ruido y he podido reflexionar sobre muchas cosas que tenía pendientes. 
S: Yo también estoy muy acostumbrado a pasar tiempo en casa. No lo he llevado mal, aunque precisamente no he estado la mayoría del tiempo solo. Para mí no ha cambiado demasiado, estaba preparado además para pasar mucho tiempo en casa. 



Imágenes cedidas por el director Sendoa Cardoso

Habláis del artificio. Traducido al día a día de nuestra sociedad: el móvil, las redes sociales. ¿Están muy presentes en vuestra vida?
E: Yo soy agarrado al artificio. Me fui de twitter en febrero, pero en Instagram paso mucho tiempo. Más de lo que desearía. En parte me ha salvado, es una fuente de inspiración para mi trabajo y para enterarme de cómo andan mis amigos. Me ha gustado esto del confinamiento porque salgo con la certeza de que vale ya. He retomado la lectura, me nutre mucho más que estar haciendo scroll en Instagram. Pero ya te digo que la desintoxicación es muy lenta.
S: Yo tampoco te voy a engañar, totalmente agarrado al artificio. Al final en ciertas cosas ando como Eneko. He hecho el intento de la lectura que nunca ha sido algo que me haya tenido atrapado, pero enseguida vuelves a esas dinámicas que has cogido con tanto tiempo. Parece que todo en la vida está pasando ahí. Es complicado, tienes que hacer un ejercicio de imposición a ti mismo; tienes que ser consciente y decirte no; si no parece que es algo muy automático.
Por tanto, ¿redes sociales amigas o enemigas?
E: Yo con las redes sociales tengo una relación rara. No son garantía de nada, pero a mí me da la sensación de que me entero de las cosas y de que estoy visible. Si hay épocas que no estás presente con proyectos mediáticos, tener una red de contactos donde puedes alimentar tu imagen está bien. Pero sí que es un poco prisionero. Según qué imagen proyectas al final te conviertes en preso de eso. Hay que ser lo más fiel posible. Ahora subo lo que me gusta y me inspira, no tanto fotos mías. Me parecen muy nutritivas; también me gusta presentar bien los trabajos. 
S: No uso las redes a modo personal. En mi Instagram y resto de redes no se pueden encontrar fotos mías. Es algo enfocado al ámbito profesional. Lo que te engancha ya es otra historia. Precisamente después del proyecto he estado más en las redes, tienes que estar moviéndolo, promocionándolo…
Imágenes cedidas por el director Sendoa Cardoso
Es una voz en off la que nos guía, por lo tanto son fundamentales los gestos y tus miradas. Eneko, algo que ya trabajaste por ejemplo siendo el gigante de Altzo. ¿En SOLO qué has tenido que trabajar más?
E: No había textos en directo, eso quita peso y te hace centrarte en otros aspectos. En este tipo de historias y narrativas no hay un montaje muy definido, por tanto, el rodaje también es muy abierto. En el momento se descubren muchas cosas, hay muchas pruebas, hay muchos recursos que se graban con o sin actores. Para el actor es muy cómodo, lo único que tienes que estar muy abierto a entender el mood y la atmósfera; entender lo que quiere el realizador más que tener una preparación previa. Aunque solo sea un cuerpo, los personajes pueden ser muchos. En este caso, teniendo tanta vinculación con el trabajo de arte y las flores, yo creo que como actor lo importante es estar generoso y jugar.
S: Es eso, estar en el mood. Que los gestos vayan en la onda de lo que se quiere transmitir. Es un proyecto que tiene una estructura marcada pero que coge la forma final en el montaje. 

En tan sólo tres minutos y medio concentras mucho mensaje. ¿Es la magia de los cortometrajes?
E: Sendoa es tu culpa esto…
S: Personalmente me gustan mucho los proyectos cortos y sobre todo el tema de cuestionar o plantear algo con ellos. En general no son cortometrajes al uso, pretendo que en una píldora pequeñita se transmita algo. Creo que es más directo, impacta más cuando algo está dicho más corto y más contundente que si desarrollas la idea de la soledad y haces una película. 
De hecho, en otros proyectos personales llevas a debate cosas tan profundas como la libertad, la bondad, la verdad… ¿De dónde surgen estas reflexiones? Y, ¿qué buscan?
S: Con mis proyectos personales pretendo transmitir mi reflexión, plantear ideas que están en el fondo. Tengo dos proyectos más de retrato. Creo que lo que se transmite en esos perfiles es algo que me parece interesante y que merece ser planteado. Luego que cada uno saque sus conclusiones.
Tus proyectos son muy estéticos. Solo podría parecer incluso un spot publicitario. ¿Es algo buscado?
S: Las referencias que tengo muchas son publicitarias. Entonces sí, siempre he tenido una obsesión con la estética. He procurado que los proyectos incluso cuando no hubiera ni un euro, literal, pareciera que había inversión. A parte de tener contenido, intento también que luzcan.
En proyectos personales como El Divino y Bicitown los protagonistas son personas como tú y yo. En Solo,  ¿por qué eneko?
S: En un principio en mi cabeza estaba que lo protagonizara una chica. No sé porqué. Quizás porque buscaba hacer cosas diferentes a lo anterior, por darle variedad. Pero al final, en el fondo, estaba hablando de mí; era una reflexión mía. Entonces, me vino Eneko a la cabeza. Me parece que tiene una sensibilidad y unos gestos… Me parece muy peculiar y que encajaba perfectamente con el personaje.
Por tu parte Eneko, ¿qué requisitos tiene que tener un proyecto para aceptarlo?
E: Que cuando obligas a directores a que hablen bien de ti, lo hagan (risas).
Chantaje por tanto… 
E: En el contrato era uno de los requisitos (risas). No, la verdad, siempre tienen que tener algo que me convezca. Además, intento intercalar proyectos de más larga duración y producciones más pequeñas como esta. Con este proyecto había una garantía porque ya había trabajado antes con Sendoa. No como director, pero conocía de su imaginario. Había visto sus trabajos. El Divino me encantó, lo vi más de una vez. Él es muy sensible, con un gusto y una imaginación especial que me gusta mucho. No lo es todo, porque si no hay contenido es una mierda; pero él es muy agradable, muy calmado. Es una persona muy abierta a la hora de trabajar. Por referencias que me pasó, sabía que el trabajo de arte y de dirección de foto iban a ser brillantes. Lo ha sido con el trabajo de Andrea Gandarillas y Adrián del Val. 


Imágenes cedidas por el director Sendoa Cardoso
Hablas de intercalar proyectos, pero parece que a veces la cultura sobrevive sin aire. ¿Cómo veis la situación actualmente?
E: Me siento privilegiado. Es como si hubiera habido un impasse raro de dos meses pero tego película en Madrid y seguido una serie. Eso no quita a que mire alrededor, la situación es complicada. Mucho más complicada para las artes en vivo porque necesitamos de ese público. En el campo del cine el protocolo va a ser complicado e incómodo pero la dificultad vendrá más en la exhibición. Esto traerá cola, está claro que no va a ser una cosa anecdótica. Se tendrán que reforzar ayudas muy básicas y se tendrán que plantear medidas excepcionales. Hablando de lo mío, si no puedes actuar, los teatros se cierran, las cuentas corrientes se vacían… Así de simple es la matemática.
S: Yo sí que he estado parado estos dos meses. Tengo un proyecto en junio en el ámbito publicitario. Aunque procuro hacer mis proyectos personales, mi forma de vivir y de tirar adelante es la publicidad. Sobre la cultura poco más que añadir, es un momento complicado. 
Eneko, ¿se puede desvelar algo más de esos proyectos? 
E: De la serie no. La película se va a llamar Contando ovejas. Va a ser la ópera prima de José Corral. Un director que ha hecho varios cortometrajes siempre mezclando imagen real y animada. Así lo hará. En el reparto estoy con Natalia de Molina. Es una comedia con tintes de terror de un chaval que no puede dormir y acaba en una espiral rarísima en un edificio de Madrid. Rodaremos en julio a la fresca de Madrid. ¡Va a ser divertido!
SOLO lleva unas semanas en la nube. ¿Qué sensación tenéis? 
S: Muy buena sensación. Ya desde el primer día tuvo repercusión y buena acogida. Agradecer a todo el equipo que se ha involucrado y trabajado por amor al arte. También a Eneko, que sin él no hubiera sido lo que es. Esto también estaba en el contrato jajajaja
E: No esperaba tanto. Gente del gremio interesada en quién es este chico y qué es esto. Parece que el contexto en el que se ha generado ayuda. Nunca hubiéramos imaginado lo que nos venía, y, sí que tiene muchos ecos con la situación que hemos vivido. Estar en casa y recibir un micro video así se ha agradecido mucho, y que lo compartas y llegue al debate. Se agradece, para eso hacemos lo que hacemos. 
Es verdad que el corto se ha expandido como la pólvora. Algo para lo que las redes han ayudado mucho.
S: Tienen esa parte sí. Lo bueno y lo malo. Sin las redes no hubiera tenido probablemente el alcance que está teniendo. 

ENTREVISTA realizada por 
Locución y redacción: Ane Aguirre Mendia 
Redacción: Naroa Luquín Dominguez
Maquetación: María Pastor Corrales

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