Sobre el poder curativo de la música

“En ocasiones la música tiene el poder de reavivar los recuerdos con tal intensidad que a uno hasta le duele el corazón”. Haruki Murakami - 'Hombres sin mujeres'

Decía Jack Kerouac que la única verdad es la música. Y tiene razón. La música es la vía de fuga universal a la que recurrimos cuando no sabemos a qué recurrir. Ese martes lluvioso de marzo en el que eras incapaz de mirar hacia delante y menos aún hacia atrás -qué horror-, que no te salían ni la risa ni el llanto, y no podías ni siquiera decirte a ti mismo cómo te sentías. Te tumbaste en la cama, antes de dormir, te pusiste los cascos y rompiste, por fin, a llorar con la primera nota de aquella canción. No lo sabías, pero la música te estaba salvando la vida.
La banda sonora de nuestras vidas va engordando conforme pasan los años y acumulamos experiencias. Hay canciones que pasan a nuestro lado sin pena ni gloria, muchas que escuchamos en modo aleatorio mientras vamos a trabajar a primera hora de la mañana y ni siquiera entendemos de qué hablan, y otras que tienen frases que te explotan por dentro. Y lo hacen porque hablan de ti, seas quien seas. No importa si eres hombre o mujer, joven o viejo, ni siquiera importa tu ideología política: esa canción te ha transportado a esa esquina de la ciudad una noche de finales de verano cuando por fin aquel chico que llevabas viendo todo el mes se atrevió a robarte un beso.
Nos ayuda a encontrarnos, a alegrarnos o a expresarnos cuando no damos con las palabras que decir. Nos hace sentir, por fin, comprendidos por ese vocalista que parece que ha vivido nuestra vida, y nos da la excusa perfecta para poner ese estado de whatsapp con palabras que no son nuestras. “No es por nada, es solo una canción”.
Siempre está con nosotros. Incluso en las salas de espera de los dentistas y en los ascensores de los hoteles. Los telediarios no serían lo mismo sin esa melodía de inicio tan intensa y gran parte de las obras maestras del cine no hubieran llegado a serlo si la BSO no las hubiera acompañado.

Estos días tan tristes lo están siendo menos gracias a su poder revitalizante. Escuchar 'Estamos bien' de Santero y los Muchachos un día que no estás bien puede transformar automáticamente tu ánimo, descubrir que Zahara ha sacado una nueva Canción Confinada hace que durante unos minutos agradezcas esta mierda de situación, y ver el documental de Amaia te da esperanzas incluso en los concursos más mainstream del panorama actual. Y qué decir de la ilusión indescriptible de que lleguen las doce de la noche para poder escuchar el estreno de la nueva canción de El Buen Hijo.
La música nos pone frente a nosotros mismos y hace que nos guste lo que vemos. Nos susurra o nos grita eso que tenemos en lo más profundo. Nos cura. Es nuestro acompañante incondicional. Escucha trap, indie, heavy, reggae. Escucha lo que quieras. Pero escucha música. 



Ilustración creada por Stories - www.freepik.es

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