Andrea Levy: ''Los que no quieren formar parte de España poco se van a ver identificados con la Constitución''


 
La vicesecretaria de Estudios y Programa del PP, Andrea Levy, en su despacho. | DIEGO R. VEIGA

Andrea Levy (Barcelona, 1984) es una de las caras más reconocibles de la política española. Desde hace año y medio ostenta la vicesecretaría de Estudios y Programa del Partido Popular. Hay otras tres como la suya, pero ella es la más joven. Gesticula poco durante la entrevista y viste como cualquier persona de su edad. En las paredes de su despacho tiene fotos con los otros tres vicesecretarios y los periódicos con su rostro y entrecomillados cuelgan de la pared encorsetados entre marcos cubiertos con cristales. Amante declarada de la cultura, no pierde ocasión para recomendar al filósofo liberal Fiedrich Hayek. Estos días encara el que será su primer congreso de su organización ostentando dicho cargo. Habla desde el número 13 de la calle Génova de Madrid con pies de plomo, sin salirse del ideario de su organización.

En Google las primeras búsquedas sobre usted son sobre sus relaciones personales. ¿Cómo lleva la exposición mediática?
He conseguido convivir con ello. Parece que todo lo que hacemos termina interesando, aunque al final me lo tomo a risa, porque no puedo salir con alguien sin que me lo asignen como novio. Lo más importante es la naturalidad.

¿Qué libros leen los jóvenes de derecha?
No hay que encasillarse, hay que leer de todo. La política se compone de muchos paisajes, no solo de libros. Pero sin duda quien no haya pasado por el Camino de servidumbre de Hayek no habrá leído uno de los referentes.

Usted ha crecido al calor de los platós de televisión.
Hoy los jóvenes consumen y hacen política en diversos canales. No estaríamos siendo útiles si no abriésemos nuestra actividad a esas nuevas fórmulas.

¿Es antes liberal o conservadora?
(Se lo piensa). Bueno… antes soy liberal, desde luego. El Partido Popular reivindica muchos matices en el centro derecha. Para ser un partido con vocación mayoritaria, sus identificadores tienden a desdibujar líneas muy concretas del liberal conservadurismo.

Se afilia en 2004. ¿Cómo es militar en el PP en Cataluña?
Ser del PP marca mucho en Cataluña. He fajado mi militancia en años complicados. Cuando más puedes definir tus valores es en los momentos difíciles.

El PP tiene un problema en Cataluña y el País Vasco.
Cuando hay momentos de incertidumbre se despiertan los fantasmas del propio país. El Brexit, la incertidumbre en Italia, lo que puede pasar con el Frente Nacional… Y en España surgen por las tensiones nacionalistas.

¿El referéndum en Cataluña es innegociable en una reforma constitucional?
La salida a las demandas independentistas no es una reforma constitucional. Los que no quieren formar parte de España poco se van a ver identificados con la Constitución. Debemos ser cautelosos y no frivolizar con su reforma. No creo que ese debate esté en los bares. Hemos de ver si su desarrollo [el de la Constitución] en el marco territorial satisface las relaciones dentro del Estado. Ponerlo sobre la mesa simplemente como debate político puede convertirlo en algo muy estéril.

Por escaños en el Parlament sí hay una mayoría que pide una consulta.
Evidentemente hay que dar una respuesta política en la recomposición de los afectos. Sin embargo, la demanda no se traduce en una reforma de la Constitución.


¿Cuál va a ser su papel dentro de las relaciones del Gobierno con Cataluña?
A mí me corresponden las relaciones en el partido. Desde que me nombraron como vicesecretaria mi responsabilidad es la de las relaciones políticas.

¿Qué balance hace del año y medio en la vicesecretaría?
No ha sido un camino de rosas. Tras mi nombramiento pasé por unas elecciones catalanas, dos generales, unas gallegas y otras vascas. Creo que el sendero iniciado es positivo. Hemos mostrado un PP abierto, adaptado a las demandas de la sociedad. Debemos abrir puertas y ventanas para que los jóvenes nos tengan como referente de la política responsable.

¿Se veía como secretaria de Estado de Cultura o incluso de ministra?
No. Todos los vicesecretarios teníamos el proyecto de mantenernos en nuestros puestos porque en esta legislatura es muy importante mantener al partido fuerte y unido. La responsabilidad que tengo como vicesecretaria es mucha para alguien de mi edad.

¿Y le gustaría en un futuro?
En el futuro lo más importante es seguir siendo feliz. La primera línea es muy dura, tiene momentos con muchas alegrías pero también muchos disgustos. Ya veremos.

Se lo pregunto de otra forma. ¿Le haría feliz un cargo de esa entidad?
(Ríe). Todo lo que sea que te den responsabilidades da felicidad. Pero para mí lo más importante es fortalecer el partido y convertirlo en una referencia entre los jóvenes.

¿Existe un IVA cultural?
Existe un tipo impositivo para cada producto cultural. El ejemplo es que no hay el mismo IVA para los libros o para las entradas de cine. Creo que debe haber una reducción de los impuestos en la industria cultural porque no deja de ser una economía productiva que fomenta un escenario cultural que es importante destacar por su alta calidad.

Dígame algo que haya hecho mal el Gobierno entre 2011 y 2015 en materia legislativa.
(Se lo piensa mucho). La LOMCE o la Ley de Seguridad Ciudadana tuvieron de malo las negociaciones. El IVA de los espectáculos es algo que se debía haber respetado.

¿Cómo afronta el Congreso del PP en febrero? Se aborda sin la premisa de un militante un voto.
El Congreso debe ser un punto de encuentro donde podamos definir el proyecto político y el mensaje ideológico lo más claro posible. Tenemos que ser identificables por la sociedad como el partido que vertebra el centro derecha española.

¿Qué es la derecha moderna?
Una derecha desacomplejada, capaz de debatir de todo y que no se encasille en determinado conservadurismo. Ante propuestas populistas que se quedan en eslóganes, los jóvenes tienen que ver una responsabilidad canalizada en el Partido Popular.

¿La renovación del PP pasa por plantear un relevo a Rajoy?
Se ha demostrado que si hay un político a la altura de la incertidumbre ese ha sido Mariano Rajoy. Y lo ha sido porque la experiencia es un grado. Rajoy es un gran activo dentro del PP y eso se puede ver en el complicado proceso que hemos atravesado en el último año.

¿Pero tiene alguna propuesta personal?
Sería un error que nos preocupase más el quién que el cómo. Entiendo que en Podemos se centren más en las personas cuando solo tienen dos años de vida.

¿El PP tiene que cambiar su actitud con los investigados dentro de su propio partido?
Hay que tener cuidado con los juicios paralelos. Mantengo que hay que poner la responsabilidad de cada uno en la fecha de apertura de juicio oral.

Internamente, ¿se actuó mal con Rita Barberá?
(Se le quiebra la voz, la grabadora apenas la capta). Se actuó correctamente. Ella tomó su decisión y nosotros hicimos nuestras manifestaciones.

 

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