Los Beat Brothers antes que los Beatles


Antes de The Cavern, en el barrio de St. Pauli, por las calles Große Freiheit y Reeperbanh. Allí fue donde los Beatles empezaron. Aprendieron a soportar cuatro, seis, ocho horas seguidas tocando, a veces ante un público que les pedía ritmos más tranquilos. Cuenta McCartney que hombres de negocios se les acercaban y les decían: “Tocad un mambo. ¿No podéis tocar una rumba?”. Otras veces, el público quería que gritaran más. No eran famosos, ni siquiera eran los Beatles, pensaban que no tendría tirón en Alemania. El sobrenombre de la banda entonces era The Beat Brothers,

Para aguantar tantas horas tocando, aquellas noches se regaban con tragos de cerveza y anfetas. Fue en agosto de 1960 cuando su primer manager, Allan Williams, les llevó a tocar seis semanas en un pub de Hamburgo. Finalmente pasaron por varios locales durante cerca de dos años interrumpidamente. Todos ellos estaban en Reeperbanh, una calle saciada de puticlubs, puticlubs convertidos en bares de rock, locales de streapers y más bares.

“Habré nacido en Liverpool, pero crecí en Hamburgo”, dijo John Lennon. El historiador Mark Lewisohn detalla que tocaron 48 noches en el Indra Club (a 30 marcos por noche) y 58 noches en el Kaiserkeller. También cuenta que ese tiempo en Hamburgo les llevó incluso a tocar las rejas de las cárceles alemanas. Tras los conciertos en Indra Club -todavía sigue enclavado en la ciudad y se anuncia como el local donde los Beatles tocaron primero- y en Kaiserkeller, que cambió de dueño y de nombre, tuvieron la oportunidad de hacer lo propio en el Top Ten Club. Allí tocaba habitualmente Tony Sheridan, uno de sus valedores en la ciudad, junto a quien grabaron "My Bonnie" (Tony Sheridan & The Beat Brothers) tras firmar su primer contrato de estudio. Sellaron ese acuerdo los cuatro músicos –entonces como batería estaba Peter Best en lugar de Ringo- y ganaron 80 dolares con esa canción. El original del contrato, escrito en alemán, se vendió por cerca de 100.000 euros.


La Beatles-Platz, en el barrio de St. Pauli.
El cambio de local, del Kaiserkeller hasta el Top Ten, tuvo que esperar. “La policía descubrió que John tenía tan solo 17 años y no tenía permiso de residencia”. Al tiempo, un tal Bruno Koschmider -el dueño del local Kaiserkeller- llamó a la policía por un incidente: cuando Paul y Pete Best estaban recogiendo sus cosas para mudarse a un alojamiento más agradable tiraron una vela en el local y prendieron fuego accidentalmente a unos abrigos. Realmente, Koschmider sentía recelos de que dejaran de tocar en su local. El grupo estaba empezando a ahorrar y a ganar confianza, pero tuvo que marchar. Finalmente volvieron en abril de 1961 para tocar durante tres meses en el Top Ten Club, en Reeperbanh, número 136. Allí se encuentra hoy una sala llamada Moondoo -pinchan deejays internacionales-, entre una pizzería y un sex-shop, a una esquina de un punto de venta, donde se escucha "vendo marihuana" en español, cocaine

“Rara vez dormían y comían en condiciones, pero ellos se lo estaban pasando en grande y sus contratos fueron ampliados varias veces”, contaba Lydia Lennon en su libro de memorias sobre el paso de los Beatles en la ciudad alemana. En esos carteos de John con Lydia, el cantante bromeaba con regalarle unas bragas de cuero. Para Paul McCartney, Hamburgo es la ciudad de los inicios de los Beatles. Calles interminables de cervezas y mujeres desnudas bailando en los ventanales.“Estaba muy ilusionado por verme, pero la forma en que habían acabado las cosas en Hamburgo le habían dejado algo alicaído”, se consolaba Cinthya Lennon sobre su pareja entonces. Dejar la ciudad alemana siempre te deja algo alicaído. La última visita del grupo a Hamburgo fue grabado en el Star-Club en mala calidad. Era el año 62, en el cartel ya aparecían como The Beatles. Ahora entre la calle The Große Freiheit y Reeperbanh hay una plaza dedicada a ellos.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Nuestro timeline

Resaca en Facebook

Recibe Resaca en tu email

Publicidad