El Roto: ''Creo que se está manipulando con excesiva facilidad al votante''

    Foto cedida por La Térmica

El Roto se ha convertido en un fijo en la lectura diaria de la prensa. Desde las páginas de El País lanza a todos los españoles su particular visión del mundo. Negro sobre blanco, disecciona la realidad diaria con una perspectiva negativa aunque, asegura, "el fondo es optimista". Nunca muestra las caras, para él lo importante es la acción, no quien la ejecuta. Economía, política, sociedad,... no hay tema que el lápiz de este hombre no retrate.

Son muchos los que conocen a este dibujante satírico (rechaza los calificativos de "caricaturista" o "humorista"), pero pocos los que saben que detrás se encuentra Andrés Rábago (Madrid, 1947), un profesional con larga trayectoria en la prensa satírica, pues ya firmaba trabajos en la mítica Hermano Lobo, aunque con el sobrenombre de OPS.

Hablamos con él en su visita a La Térmica (Málaga), para el ciclo de Palabras Mayores.


¿Por qué esa necesidad de ocultarse detrás de heterónimos como OPS o El Roto? 
Es una tradición en el dibujo satírico utilizar pseudónimos, no hay ninguna voluntad de ocultación, pero quizá sí que hay una cierta voluntad de que resulte de todo ello lo que es un trabajo parcelado. Hay distintos pseudónimos o heterónimos, porque son distintas formas de trabajar, de comunicar, de indagar en el terreno de la plástica,… son distintas vías y cada una de ellas tiene un nombre distinto para que haya menos confusión.

¿El cambio de heterónimo se debe entonces a un cambio en su trabajo?
OPS y El Roto coincidieron en el tiempo, trabajaron simultáneamente y ambos en unas coordenadas plásticas y de pensamiento muy distintas. Cuando OPS estaba muy desarrollado, El Roto estaba todavía en un terreno muy incipiente, pero coincidieron en algunas publicaciones, por ejemplo en Hermano Lobo, El Roto publicó portadas cuando OPS era una de las figuras más importantes allí. 

De una forma u otra, todos conocen a El Roto, pero son pocos los que conocen a OPS y muchos menos los que saben algo acerca de publicaciones como La Codorniz, Hermano Lobo o El Papus, ¿cree que es síntoma de la decadencia de la sátira en nuestro país?
No creo que tenga nada que ver con la decadencia de la sátira, es debido a razones obvias. OPS pertenece a una época en la que mayor parte de la gente que lo leía ahora es mayor, y los jóvenes no han tenido acceso a esas publicaciones. 

En los años 70 se produjo lo que muchos denominan como el “boom” de las revistas satíricas en España, por la gran cantidad de publicaciones que nacieron en esos años para hablar de la realidad social y política evadiendo las leyes franquistas ¿la Ley Mordaza o la manipulación mediática actual puede dar lugar a un segundo “boom”?
Esperemos que no (risas). Preferiría que no hubiese una explosión de revistas satíricas por la incidencia de unas leyes que impidiesen la libertad de expresión, no me gustan los contrasentidos.

Además la eclosión de aquellos años tampoco fue tan larga, Hermano Lobo duró menos de cuatro años, Por favor debió durar algo parecido, realmente eran revistas bastante efímeras y desaparecieron porque, al llegar la democracia, ya se podía decir lo que se decía de forma minoritaria antes; además hay que tener en cuenta la propia dispersión de los dibujantes, no había más, los únicos que existían eran los que estaban en aquellas revistas y cada uno de ellos encontró ubicación en los periódicos y tampoco quedaba mucho más que decir, después de hacer dibujos para un periódico no queda mucho que sea novedoso para una revista. Creo que esa decadencia se debe a razones puramente periodísticas y también por razones históricas de mayor apertura.

Usted publica en prensa, pero ¿podría darse ese “boom” en otros medios como la televisión?
A lo mejor lo hay, pero yo no lo sé. Me ciño a lo que conozco, que son las publicaciones en prensa, soy un defensor del papel y los otros medios me son un poco ajenos, por mi forma de trabajar y por mi voluntad de permanecer fiel al medio periodístico en papel, hace que desconozca los otros medios. Lo que sí sé es que, si se hace en otros medios, no puede ser igual a lo que ocurre en los periódicos. Debe tener otros formatos, otros lenguajes, otras formas de comunicar.

Geoffrey Baym ha publicado un libro sobre este tema, From Cronkite to Colbert. The evolution of broadcast news (2009), en el que analiza la tendencia cada vez mayor hacia la sátira en los informativos de televisión, en detrimento de los modelos tradicionales.
Es cierto que hay una presencia de la sátira en cualquiera de los comentarios o incluso encabezamientos de las noticias serias. Es como si hubiese penetrado en el lenguaje periodístico ese pensamiento satírico.

No sé si es bueno o malo, pero corremos el riesgo de confundir lo que es una información seria y profunda, de lo que es un entretenimiento o un espectáculo visual. Lo que estamos viendo realmente es un tipo de periodismo más próximo a la sociedad del espectáculo que a las sociedades más clásicas que hemos conocido. De todas formas, sobre la televisión puedo decir poco. Soy un objetor de conciencia en ese aspecto.

Usted suele acusar a la televisión de manipular, pero trabaja para El País, un periódico que no es el paradigma de la objetividad.
Creo que la objetividad absoluta no existe en ningún medio, todos defienden intereses o ideas parciales e intentan que haya una lectura o audición orientada. Lo que sí sé es que en la prensa, en la lectura, hay más defensa que en los “medios calientes” como la televisión, es un medio en el que estás completamente sometido a lo que te ofrecen y no hay ninguna posibilidad de tener una visión distante de lo que estás viendo. 

Sobre El País no voy a opinar porque es bastante confuso. Personalmente no he tenido ningún problema de censura en el periódico, nunca se me ha dicho qué tenía que dibujar y nunca se me ha rechazado un dibujo, por lo que mi opinión es clara: el periódico, mi periódico, siempre me ha respetado y yo le respeto.

En alguna ocasión declaró que OPS bebía del Mayo del 68 francés y que, en cierta forma, el 15-M venía a ser una continuación de aquel movimiento.
En la época del Mayo de 68 yo tenía veintipocos años y hablaba cuatro idiomas (español, italiano, francés y alemán) y me permitía tener acceso a lo que se publicaba en Europa. Eso tuvo mucha importancia en mi forma de entender el mundo, una forma más abierta e internacional.

Me ha parecido entender el 15-M como un eco tardío del 68. Muchas de las cosas que han aparecido durante ese intervalo, tenían mucho que ver con el pensamiento de aquello época. Sí que creo que es una especie de réplica del terremoto de aquellos momentos. 

Siguiendo con el tema, en una viñeta suya escribió “A los jóvenes del 15-M: fundad un partido y nosotros lo financiaremos para que seáis como el resto”. ¿Cree que partidos surgidos de movimientos ciudadanos como Ahora Madrid o Barcelona en Comú corren el riesgo de acabar como los viejos partidos?
No soy vidente y no puedo hacer vaticinios (risas), soy un observador. No tengo ni idea de lo que va a ocurrir en el futuro.
Viñeta de El Roto (18-6-2011) en El País

De cualquier forma la política ha cambiado en España desde aquel 15 de mayo, usted lo resume en una frase “Antes votaba por lo que esperaba que hicieseis, esta vez votaré por lo que vi que hicisteis” ¿Está el nuevo votante más concienciado políticamente y medita su voto o siguen pesando los factores sociales y hereditarios?
Yo tenía esa esperanza hasta hace unos días, pero la estoy perdiendo porque se están barullando mucho las cosas. Creo que, de nuevo, se está manipulando con excesiva facilidad al votante, se le está induciendo miedo, se están incluyendo factores externos a lo que realmente nos deberían importar y están entrando en el comercio del voto asuntos que no deberían estar ahí.

¿Eso se puede aplicar tanto al tema de Cataluña como al 20-D?
Son dos conceptos distintos, aunque se pueden confundir y se han intentado confundir para llevar las cosas en la dirección que pueda interesar. El tema de Cataluña es de enorme gravedad, puede tener unas implicaciones históricas a largo plazo y de creación de problemas innecesarios, tanto para los catalanes como para el resto de españoles. Las elecciones generales deberían ser una especie de ajuste de cuentas de todo lo que ha pasado. Si se mezclan las dos cosas creo que vamos a hacer una torta indigesta.

Viñeta de El Roto (8-3-2004) en El País

Ahora son muchos los autores que critican la Transición y la califican como un simple lavado de cara del Franquismo. Un ejercicio que usted ya practicó en Hermano Lobo cuando se estaba produciendo ese momento histórico, ¿se cumple la máxima “de aquellos barros estos lodos”? ¿Es necesaria una nueva Transición?
Ni siquiera recuerdo de que entonces se estuviese haciendo la Transición. Ahora la vemos como un hecho histórico, pero entonces no lo era. La vida no es un hecho histórico, es un hecho, algo que está ocurriendo, y cuando pasa el tiempo se convierte en hecho histórico y puedes examinarlo, pero entretanto no.

Está claro que está siendo un fracaso, no sé si por la Transición, como dicen muchos, o por los sinvergüenzas que nos han gobernado los últimos 30 años, que lo que han hecho ha sido repartirse el poder, acabar con la separación de poderes que, al menos en la Constitución está establecida, y creo que eso es lo que nos ha traído a donde estamos ahora. Si se respetasen las reglas escritas en la Constitución, no creo que hubiese un problema en la Transición, sino en cómo se ha gestionado.

Con lo que ocurrido en París el tema de Charlie Hebdo vuelve a estar de actualidad ¿existen límites a la hora de hacer sátira, periodismo o humor sobre algún tema?
Lo que hay que hacer es ser cuidadoso, porque estás en un medio público, en una conversación privada puedes decir lo que quieras, pero en un medio tienes que tener cuidado, porque lo que digas puede llegar a todo el mundo y por lo tanto no debes herir gratuitamente, sino tratar de crear alguna luz en el lector.

¿Qué cree que puede aportar una viñeta de El Roto frente a cualquier otra pieza de opinión?
Una visión resumida de una situación y, en lo posible, alguna belleza formal. 

Después de casi media vida trabajando en los medios analizando la realidad, ¿cómo ve el sector del periodismo?
Es evidente que existe una decadencia, no sé si natural o inducida, pero sostengo que la desaparición de la prensa escrita nos hará mucho más vulnerables.

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