El rockero de la Catedral del fútbol

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Me encontré al ex jugador en una iglesia donde celebran conciertos de rock, Bilborock se llama. No quiero irme sin entrevistar al ’20’ del Athletic, me dije. El delantero nacido en Tudela (1973) es la sombra del nueve clásico - control y golpeo, o golpeo directamente-. Ismael Urzaiz sigue recibiendo elogios de una afición que no para de susurrar preguntándose si es él o no, y que al rato se acerca a fotografiarse.

Urzaiz no dejó el fútbol tras dejar el Ajax. Ahora lleva una agencia junto al psicólogo deportivo Joshe Abando (Urzaiz&Abando Football Agency). Allí, en una de las salas de la oficina me atiende. Trato de que la conversación se deslice desde lo futbolístico hasta los problemas derivados de expresar su opinión sin reservas, y sin tirar demasiado de la lengua me cuenta qué pasó en 2003 cuando decidió ir con la selección de Euskadi en lugar de con la de Navarra. “Me acuerdo que mi nombre iba a ponerse al campo de Tudela. Tras aquella convocatoria y mi decisión de ir con la de Euskadi se olvidó todo el tema”.

Después confirma que le hubiera gustado que el campo de fútbol de su pueblo llevara su nombre. “Pero si es porque no coincido con los pensamientos del que manda en cuestión, prefiero ser consecuente con lo que pienso”. Vuelvo a la iglesia donde se celebran conciertos. Y a los gustos musicales del ex jugador que aprendió a rematar de primeras de Hugo Sánchez con el que coincidió en el Real Madrid y en el Rayo Vallecano. “Siempre me ha gustado el rock, también el rock sicodélico”, dice el rockero que puso en pie a la catedral del fútbol.

Después de marchar del Ajax llegan los primeros fines de semanas sin jugar fútbol.¿Cómo es eso?
Es un cambio raro. Ten en cuenta que es la rutina que has llevado prácticamente desde que eres un niño.  En mi caso casi 26 años de entrenar y jugar, y el fútbol profesional ya te absorbe por completo. La verdad es que el primer año sin jugar es raro porque te tienes que adecuar un poco al ritmo que lleva todo el mundo cuando antes siempre has tenido la cabeza como direccionada. De futbolista eran rutinas muy claras y luego la competición te exige mucho a nivel mental: cómo mejorar de cara a otro partido, siempre así…

Hay que ordenar la cabeza un poco. El primer año es raro y luego poco a poco vas tratando de … [pide un segundo, le acaban de llamar por teléfono] Hay quién ya había empezado algún negocio… es importante tener un tiempo para ti y para cosas que no has hecho nunca, pero tener la cabeza ocupada es lo más importante.

¿Te habías planteado otra cosa que no fuera ser futbolista?
Te digo la verdad, yo no lo tenía como un objetivo primordial. Lo que pasa que una vez que ves que eres bueno en esto y que te puedes ganar la vida y que sea un sustento se convierte en una realidad. Hay gente que desde pequeño saben que es su objetivo, luego muy pocos llegan por lo que eso a veces puede ser un arma de doble filo. A mí me gustaba, sí que era mi pasión, pero no era objetivo primordial hasta que me doy cuenta de que me puedo ganar la vida como futbolista.

Has dado muchos tumbos en esto del fútbol, sobre todo en los noventa…
Sí, cada año cambié de equipo. Desde el año 90: 90-91 creo que en el Albacete; volví al Real Madrid; fui al Celta en la…

En la 93-94 con Cañizares, Patxi Salinas, Engonga y Vilanova en aquella plantilla…
 Sí… allí estuve unos meses. Luego volví al Rayo Vallecano cedido. O sea, cada año cambié de equipo. Fui del Real Madrid B al Albacete; volví al Madrid B y fui al Celta; de ahí al Rayo; del Rayo al Salamanca y luego al Espanyol. En cinco años jugué en seis equipos para ser exactos. Eso no fue lo mejor para mi carrera, aunque en lo vital me sirvió para conocer a mucha gente y para aprender a vivir con cambios, pero para mi estabilidad personal no. Al final has estado con mucha gente. Hablas de gente que han sido internacionales e importantes en el fútbol. Cañizares y Salinas son íntimos amigos míos. A Tito Vilanova tuve la suerte de conocerle: era un chico muy educado y muy respetuoso. Fue una tragedia. Me tocó conocerle y la verdad es que era una gran persona.

El delantero tudelano en su primera etapa en el Athletic.
Y también coincides con Hugo Sánchez en el Rayo. De hecho el primer partido salisteis los dos de titular…
 No me acuerdo, pero sí. A Hugo ya le conocía porque había coincidido con él en el Real Madrid. Yo era un chico de la cantera, y él también me conocería, pero ya era una estrella.Yo tenía 18 años cuando le conocí y me acuerdo que fuimos a una gira en Estados Unidos y México, donde si él ya era una de las estrellas del Real Madrid, imagínate en México en aquello época. En el año 90 [dirigía Toshack el equipo tras la liga de los 107 goles] fuimos a esa gira en Estados Unidos y estuve un mes con el primer equipo. Ya le conocía cuando llegó al Rayo. ¿Qué me ibas a preguntar de Hugo?

Si Hugo Sánchez al ser una estrella estaba sobreprotegido o incluso si os daba respeto acercaros a él.
Hugo es una persona con un ego grande. Eso le hacía posiblemente ser más depredador del área de lo que era. En lo personal no le pude conocer tanto. Ten en cuenta que en el Rayo yo tendría 21 años y él ya 36 años. Éramos distintas generaciones, pero sí que aprendí cosas de él como rematar. Me fijaba mucho en cómo remataba…

Precisamente te iba a preguntar si de él aprendiste a hacer la chilena, metiste contra el Real Madrid y contra el Espanyol así…
Él metió muchos de chilena porque era muy acróbata, pero yo también metí bastantes para mi altura. Pero de él aprendí sobre todo a rematar de primeras. Hugo metía muchos goles de primer remate, no le hacía falta controlarla… en ese aspecto fue un buen espejo.

Yeste (en primer plano) y Urzaiz se erigieron como
la sociedad más goleadora en 2004. |Marca.
Llegó Hugo Sánchez a aquel Rayo como el revulsivo y metió 16 goles ya a esa edad…
Sí, jugó todo el año. Obviamente era ya veterano y no tan ágil como en el Real Madrid, pero era un jugador muy eficaz. Aunque tiraría bastantes penaltis y tal, se hacía notar…

De hecho me ha llamado la atención un recorte de prensa en el que él falla un penalti y la valoración que hace el periódico de Hugo Sánchez es “mal”, y tú metes un gol y te llevas el “bien”…
 Me acuerdo de ese partido. Yo meto un gol de falta [en el minuto 45] contra el Compostela. Aunque aquel fue un año bastante malo para mí, luego el equipo baja y yo en lo personal no me acababa de encontrar al nivel que yo pensaba que podía dar. No llegaba a asentarme, pero iba a aprendiendo cosas.

Comentaste en el programa de Pedredol que el año en Salamanca quizá no tenías la cabeza donde la tenías que tener...
Sí, para mí fueron años un poco convulsos…

¿En qué sentido? ¿Faltar a entrenamientos y demás?
No, no, nunca falté a entrenamientos. Ni tenía que ver con disciplina ni problemas de esos. Simplemente la cabeza… La cabeza manda sobre todo. Por eso hablaba de lo importante que es estar centrado y bien, aunque tengas unas obligaciones y un estrés que pueda afectar. Aquellos años no fueron fáciles a ese nivel, pero tiras para adelante pensando que ya llegará mejor momento y tuve la suerte de seguir jugando.

Existe la sensación de que los futbolistas parecen vivir en una pompa. ¿En un vestuario se habla de política por ejemplo?
Yo he conocido muchos vestuarios. Creo que va un poco unido a las inquietudes personales y sociales que tenga cada jugador. Hay jugadores que han tenido la oportunidad y el disfrute de haber nacido en un entorno más favorable para percatarse de que todo lo que ocurre en la sociedad afecta. Siempre se han escuchado estos prejuicios de los jugadores. Yo creo que la gente está cada vez más formada y ahora seguramente los chavales que están donde nosotros estuvimos están más formados en todos los niveles.

Supongo que los clubes siempre tienen reservas a la hora de que los jugadores expresen opiniones políticas, por ejemplo…
Sí. Al final los clubes tratan de salvaguardar a sus jugadores de la opinión pública. Los fines de semana los jugadores están rodeados de treinta o cuarenta mil personas y luego igual tener que soportar una carga por haber hecho unas declaraciones… Yo he jugado aquí y he vivido tantos años en Euskadi, y tú eres andaluz, no sé cuánto tiempo llevas aquí, y lo habrás visto. Aquí he tenido muchos compañeros que sí que han sido muy claros con sus convicciones políticas. Y lo han dicho bien claro y bien alto. ¿Por ello han tenido un poco que aguantar la crítica en algún lado? Pues sí, pero creo que al final uno tiene que ser consecuente con lo que piensa y con lo que dice. Hay que ser también inteligente y saber cuándo decir las cosas porque al final tienes una dedicación casi exclusiva al fútbol. Pero creo que cada vez la gente habla más de lo que piensa y de las situaciones, a nivel político también.

¿Nombres de esos compañeros no me vas a dar, no?
Bueno, no sé. Aquí se ha hablado siempre de ser una nación y de tener la oportunidad de hacer un referéndum para decidir dónde queremos estar y quiénes queremos ser. Y creo que muchos jugadores estando en activo lo han dicho. Yo lo digo abiertamente, no sé si en su día lo llegué a decir, pero creo que sí. Al final no es pedir algo que no esté argumentado ni un capricho.

El delantero celebra un gol con la selección
de Euskadi. |El Correo.
En ese sentido, creo que hubo una convocatoria de selecciones en la que tú ibas con Euskadi y Lacruz con Navarra. ¿Se elegía eso? No sé si fue una decisión personal…
Sí, sí que fue decisión personal. Y ahí por ejemplo yo tuve un pequeño problema en Navarra. Me acuerdo que mi nombre iba a ponerse al campo de mi localidad, de Tudela. Había una moción para hacerlo y tras aquella convocatoria ya se olvidó todo el tema. Obviamente me gustaría que el campo de fútbol de mi pueblo llevara mi nombre, pero si es porque no coincido con los pensamientos del que manda en cuestión, prefiero ser consecuente con lo que pienso. Al final lo de poner mi nombre al estadio era un gesto de estos que alimentan el ego a cualquiera.

¿Cuál es el gol más bonito que recuerdas haber metido? Aquel gol que metes a lo Cruyff
 Posiblemente sea ese. Fue un gol muy bonito por dos razones. Primero porque era una racha en el que el equipo iba mal, llevaba una racha cuesta abajo y nos sirvió para despegar. Y segundo porque lo metí con 35 años, para mí tiene un valor especial por ser capaz de hacer un gol en el que se exige lo mejor de ti a nivel físico. Es un gol que llevo adentro por eso. Me hubiera gustado meter un gol que hubiera dado un título, pero creo que ninguno de los que estábamos en el Athletic en ese tiempo lo hemos conseguido [risas].

¿Eras del Athletic o te hiciste del Athletic?
De pequeño era simpatizante. No era de ningún equipo. 

¿Del Osasuna tampoco?
No, no. El Athletic era uno de mis equipos, veía los resúmenes de los partidos, la gozada de San Mamés y sus gradas cuando metía un gol el equipo, el ambiente… Me acuerdo de Iribar que para mí ha sido el mejor jugador de la historia de este club: titular en la selección, que siempre jugó en el Athletic pudiendo haber jugado en cualquier equipo del mundo por su nivel. Me gustaba, luego me hice del Athletic. La verdad es que me hice pronto del Athletic porque te llega así.

Hablando de otro que también estuvo siempre en el Athletic, se habló en algunos medios de que Julen Guerrero acabó yéndose porque había jugadores que ya no querían saber nada de él… Tú estabas en ese vestuario. 
Hombre, siempre se habla. La gente busca morbo. Con Julen no pasó nada. Si yo estuve en el Athletic once años, él llevaría catorce o quince años. No pasó nada, lo que pasa es que los últimos cuatro años no jugaba. Y un jugador como él, que había sido un referente para mucha gente por el nivel que demostró que no juegue… Creo que el que estuviera tanto tiempo aquí sin jugar no era saludable para él, sobre todo para él. ¿Para el club? El Athletic siempre ha respetado a la gente. Es mi opinión. Y en cuanto a que había una relación extraña con él no es cierto. Julen es una persona muy reservada, siempre se comportó así. Es su manera de ser. Pero que yo sepa, que yo lo haya visto, nadie ha tenido un problema con él.

En la selección debutas en Praga junto a Raúl.
Fue un día bonito. Fue junto a Raúl, que aunque llevamos muchos años sin vernos siempre he tenido una empatía importante con él, y  también con Roberto Ríos, que es un buen amigo mío. ¿Qué día fue aquel partido?

No lo tengo apuntado.
Es que recuerdo que aquella convocatoria fue mi cumpleaños allí en el viaje, cumpliría 25 años. [fue el 9 de octubre del 96, dos días después de la fecha de su cumpleaños]


Urzaiz con la selección española. |
Uefa.com
También vas a la Eurocopa en Bélgica y Países Bajos del año 2000.
De esa experiencia se me quedó un sabor un poco agridulce. Fui después de una temporada un tanto rara, donde había tenido problemas físicos en un tobillo y no había podido llegar en el mejor momento. Pero Camacho - que confiaba mucho en mí- me llevó un poco contra críticas porque dejó sin convocar a Morientes, que estaba haciéndolo bien en el Madrid. Finalmente jugué casi todos los partidos, pero me queda un sabor agridulce por no haber podido dar un poco más de lo que era capaz en una cita tan importante.

Allí estaban también Paco Jémez, Guardiola. ¿Era un líder Pep entonces?
Sí, a todos les conozco. A ver, a Guardiola lo que se le veía sobre todo era que tenía madera de entrenador. Un líder, sí… Hay que serlo también dentro del grupo. No me extraña para nada que acabara de entrenador. Ni que Paco que tenía una gran personalidad también lo sea.

Te vi en un concierto de El Columpio Asesino en Bilborock, ¿qué música escuchas?
A ver, a mí me gusta mucho la música en general. Siempre me ha gustado el rock, también el rock sicodélico… Los Smashin Pumpkins en mi época, The Cure, Depeche Mode. Un poco ese tipo de música. Y ahora también me gusta la música tecnho, he de reconocer que la música me gusta porque me hace sentirme bien y es algo importante para mí y para mi vida. Como algo que puede mover el mundo y dar alegrías a mucha gente.  Antes era un fan de comprar cedes, en los 90 así la gente recopilaba todo y yo guardo todo, pero claro, con Internet y las nuevas tecnologías por desgracia he ido perdiendo la costumbre. Hace ya tiempo que no compro uno.

No sé si lo sabes, pero coincidiste con el sobrino del cantante de Eskorbuto en el Athletic…
¿Ah, sí?

Unai Expósito era el sobrino de Iosu, de Eskorbuto…
¿Unai era sobrino? Nunca nos lo dijo. Yo tengo un íntimo amigo que es fan de Eskorbuto, que es su grupo favorito. Y Unai estuvo mucho con nosotros, pero nunca nos lo dijo. Se lo tenía calladito [risas].

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